NUTRICION GUADALAJARA NATUROPATIA MEDICINA NATURAL ENFERMEDADES CURACION CANCER NUTRICIONISTA

LA FILOSOFÍA NATURISTA E HIGIENISTA DE LA SALUD

Para explicar la Filosofía Naturista e Higienista de la Salud es necesario entender estos dos conceptos:

  • Vitalismo: Es la noción de que la vida en organismos vivientes se sostiene por un principio vital que no puede ser explicado en términos físicos y químicos. Este principio vital, frecuentemente llamado “la fuerza vital” es algo bastante distinto del cuerpo físico y es responsable de mucho de lo que sucede en la salud y la enfermedad.

 

  • Naturopatía: Este concepto abarca la noción de que el cuerpo se sana a sí mismo de manera inherente y que es trabajo del terapeuta es estimular y apoyar este proceso. Se reconoce que cada paciente tiene una única experiencia de vida y un único legado genético. Todas las enfermedades son vistas como una y como intentos del cuerpo para purificarse de toxinas. El tratamiento se concentra en causas más que en síntomas y siempre tiene en cuenta la totalidad de la persona. Las sabias palabras de Hipócrates (a menudo llamado el Padre de la Medicina) expresan algunos de los preceptos del pensamiento Naturopático. Hipócrates dijo:

 

  • Es solo la naturaleza la que sana y dondequiera y cuando fuera posible se le debe dar la oportunidad de hacerlo.

 

  • La enfermedad es solo una expresión de purificación.

 

  • Toda enfermedad tiene la misma causa.

 

  • Deja que el alimento sea tu medicina y que la medicina sea tu alimento.

 

Poder comprender este comportamiento y ser capaces de observarlo y monitorearlo durante la enfermedad de un paciente y durante el transcurso de su tratamiento nutricional nos da un entendimiento único de la respuesta a los tratamientos. No es suficiente considerar al ser humano como sólo un cuerpo físico sino que SOMOS UN TODO integrado con cuatro vertientes: cuerpo, mente, corazón y espíritu.

El concepto de FUERZA VITAL es muy importante como se explica a continuación:

“La Fuerza Vital es aquella fuerza no-material, no física que anima a todas las formas de vida y las distingue de la materia no viviente. Se ve como una Fuerza determinante, no un mero acompañamiento del fenómeno de la Vida. Es decir, determina si la Vida puede existir o no: determina la forma física que una forma de vida adopta: por su calidad y fuerza determina la salud, el vigor y la vitalidad de la forma de vida. Por lo tanto determina si estaremos libres de, o susceptibles a, las enfermedades y nuestra capacidad general para salir airosos y recuperarnos del estrés y los traumas de la Vida.

¿Qué hace que un árbol en plena floración retenga su forma y sus hojas, mientras que otro, que se llama “muerto” se rompa en pedazos al tocar y se desmorone para convertirse en polvo? Debe haber algo a lo que estamos dando el término “vida” que anima el organismo viviente y está ausente en el organismo muerto. Ese algo tiene el poder de dar a la sustancia forma y expresión, mientras que cuando ese algo está ausente, forma y expresión se van, y la sustancia que anteriormente había estado animada, vuelve a formar parte de la tierra.

Evidentemente hay algo que no podemos ver ni manejar, pero que sin embargo es real y poderoso, aparte de tener esta facultad de crear formas con la tierra inanimada. Digo que debe ser poderoso, porque es capaz de elevar la materia contra la fuerza de gravedad y retener la materia en una posición erguida, así, cuando la abandona, la fuerza de gravedad una vez más asume el control y la sustancia en cuestión se ve afectada por todas las fuerzas de la naturaleza. Un hombre, un animal, un árbol pueden estar erguidos cuando esta Fuerza Vital los impregna, pero cuando no, caen a la tierra. La vida, por lo tanto, es una fuerza organizadora que puede contrarrestar la tendencia de la materia a desorganizarse. La vida es una fuerza formativa y pensante que entra en la materia y la organiza, mientras que la materia sin esta fuerza es inerte y vacía de personalidad. La vida, por lo tanto, no puede ser una parte de la materia como no puede un alfarero ser parte del barro que usa en sus moldes, y aparte de esto, tiene personalidad. Cada ser viviente tiene personalidad, ya que cada ser vivo es diferente de cualquier otro ser viviente. Esta fuerza vital, por este proceso de argumentación, tiene poderes que van más allá de los poderes que se atribuyen a la materia. Es más poderosa que la materia, puede organizar materia y por tanto las cosas. Además de tener individualidad.

Consecuentemente podemos con tranquilidad dar un paso más hacia delante, y decir que esta fuerza organizadora está influenciada por la Mente y lo que llamamos Mente deber ser la fuerza viviente, activa, dominante y controladora en el Universo. La Mente controla la vida y la vida controla la materia. La Muerte puede por lo tanto ser descrita como una separación de la Mente de su asociación con la materia, y sería ilógico concluir que la Mente y su vehículo de expresión vital, el cuerpo etérico, que tiene tal poder sobre la materia, deje de existir cuando perdemos vista de sus poderes organizadores.

Aunque no vemos la Mente trabajar, es lógico y razonable asumir que lo que puede controlar la materia no puede ser destruido. Estos argumentos generales, si no tuviéramos evidencia directa, podrían nunca llevarnos a algo tangible. Podríamos siempre estar en lo correcto suponiendo la indestructibilidad de la Mente, y su expresión, la Vida, pero si el fenómeno psíquico no hubiera venido a nuestro socorro habríamos solo llegado a mitad de camino de nuestra meta. La meta sin embargo, ahora ha sido alcanzada, y el camino ha sido preparado para que la mente humana transite todo el camino.”

Por tanto la máxima sería que somos vida con campos de energía. Milner y Smart (1976) escriben:

“Burr ha encontrado que hay campos electromagnéticos asociados con toda materia viviente, desde el mono hasta el hombre, que él llama los campos-V (campos de Vida). En los árboles el campo-V muestra un ritmo diurno y un ritmo lunar: varía con la actividad de las manchas solares y varía con la actividad eléctrica tanto atmosférica como geofísica de su entorno. Los campos-V de semillas se relacionan con las características de crecimiento subsiguiente.”

Burr, (1972) también muestra que los patrones de enfermedades están asociados a una cierta deformación de los campos-V que puede ser detectada antes de que aparezcan los síntomas físicos. Se afirma que la ovulación de la hembra, los efectos de una herida, el proceso de sanación y el advenimiento de la malignidad están todos reflejados en los cambios en los campos-V como muestran los campos magnéticos de la fotografía Kirlian:

Buena semana,

Saludos!

                      

Suscribete a mi newsletter y recibe mi manual de nutrición en 5 pasos.
!TOTALMENTE GRATIS!